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miércoles, 6 de enero de 2010

Construí un castillo en el mar


Construí un castillo en el mar
para que el alba y el atardecer
se cuelen por las ventanas
iluminando mi alma melancólica.


Construí un castillo en el mar
para que mis lágrimas
se confundan con sus aguas
y formemos una unidad.


Construí un castillo en el mar
para que el tiempo no me encuentre
cansada de una tierra fértil de injusticia

construí un castillo en el mar
para descubrirte en cada despertar
sabiendo que estás dispuesto a amar.

Si tan solo supieras

Si tan solo supieras
que tu mirada me quema,
que tu voz es melodía para mis oídos,
que tu sonrisa ilumina mis días,
que de solo pensarte mi ser se estremece,
que tu presencia habita en mis sueños,
que aunque tus labios no me pertenezcan
los deseo más que a nada,
que cada vez que te veo
mi mundo se desestabiliza,
que no te esperaba pero apareciste
y ya nada volverá a ser como antes,
que mi corazón pide a gritos conocerte
pero la razón lo silencia.
Si tan solo lo supieras
Podrías elegir entre quedarte o huir.

Presagio

Apareciste
con tu sonrisa a cuestas
para disolver
mi triste tristeza triturada.
Tu risa, nuestra risa
risa de tiempos olvidados
en lo profundo del recuerdo
van formando un manto
que me protege
de este mundo sin sentido.
Tu sonrisa, presagio de esperanza
poco a poco va habitando
mi alma yerma
y con júbilo
nuestras insípidas vidas
van virando hacia el edén.

La sirena


Marinero
atrévete a escuchar
mi canto seductor
prometo entregarte
mi solitario corazón.
Sé que Ulises te ha dicho
que no me oigas
pero no le hagas caso, marinero.
Yo sé
que tu no eres hombre de tierra
Tú sabes
que yo soy mujer de mar
unamos nuestras soledades
y animémonos a amar.

Las sombras me acechan


Las sombras me acechan
y mi luz teme ser devorada por ellas.
El duelo comienza
y por momentos soy dulce
y por otros la hybris se apodera de mí
e invade cada partícula de mi alma.
Ser o no ser
esa es la bendita o maldita cuestión
entre ser bueno y no serlo
entre ser libre y no serlo
entre ser aceptado y no serlo.
Y allí estás tú
contemplando una flor
que se marchitará
sin poder descifrar
lo que pasa en mi interior
Y aquí estoy yo
sin saber muy bien
si lo que soy es
lo que realmente hubiese querido ser
o simplemente y sencillamente
lo que vos esperabas que fuera.

Frágil torre de cristal

Frágil torre de cristal
sentimientos convulsionados,
cansancio acumulado,
tristezas repetidas,
lágrimas sin sal.

Frágil torre de cristal
a punto de estallar.
ya nadie lo podrá remediar.

Gris el alma
que no encuentra consuelo
en lo terrenal.
Gris mi lágrima
que no sabe llorar.
Gris el recuerdo
que está grabado en mi piel.
Gris tu mirada
que no me deja ser.
Gris el día
que no se anima a nacer.
Gris la noche
que empieza a aparecer.
Y allí estoy yo:
con mil pensamientos enmarañados
como el árbol que echa ramas
sin cesar.
Y allí estás tú:
esperando a que las gotas
de aquella tarde gris
fertilicen tu destino.


Así estoy


Así estoy,
habitada por diez mil soledades
que claman tu presencia
para desaparecer.
Y tú sin siquiera imaginarte
que mi mente no deja de pensarte;
que mi alma solo sabe extrañarte
que en tu mirada me miro y al mirarte
me siento un poco más cerca de ti;
que tus labios son la manzana prohibida
que los míos anhelan probar;
que mi corazón enjaulado
quiere conquistarte
y está dispuesto a amarte.

Sin título

Surgirás del abismo.
Rasgarás mis vestiduras.
Abrirás tus fauces.
Me masticarás.
Un chillido hueco resonará
bajo una luna llena.
Recuerdos seré.